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Priorizar las cosas importantes

Por Andy, diagnosticado en 2017

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La confusión fue una de las numerosas emociones que me embargaron al recibir el diagnóstico inicial. Pasé de una vida en la que la familia y el trabajo eran mis prioridades —con algo de ejercicio y vida social—, a un mundo donde no trabajaba; estaba ingresado en un hospital por primera vez en mi vida, desde que tenía uso de razón; y tenía problemas de salud graves, un diagnóstico de cáncer que a duras penas entendía. Me sentía confundido. Me preguntaba en qué debía centrarme, en qué no, y cómo mantenerme centrado en mis prioridades.

Soy gerente de proyectos y, como tal, estoy acostumbrado a pensar y planificar lo que hay que hacer según un orden de prioridades. No conocía otra forma de plantearme el diagnóstico de cáncer, así que decidí enfocarlo de la única manera que sabía. Escribí una lista, priorice, y, a continuación, anoté las tareas junto a los ámbitos priorizados. ¡Sobrevivir al cáncer se convirtió en mi proyecto más reciente!

Antes del diagnóstico, el trabajo ocupaba la primera o segunda posición en mi lista de prioridades; después, pasó a la catorce. Al recibir el diagnóstico, la preparación para mi muerte inminente acaparaba prácticamente todos mis pensamientos. Cuando escribí la lista, me di cuenta de que tenía un papel importante en mi recuperación. La lista incluía fortalecer mi cuerpo para el tratamiento; ordenar las citas y los profesionales médicos apropiados; y reservar una consulta dietética para comprobar si la alimentación podía contribuir a mi recuperación. Todo ello al mismo tiempo que me aseguraba de no apartar a mi familia de mi lado (necesita su apoyo más que nunca).

Al escribir la lista, clasifiqué los aspectos en los que necesitaba centrarme del 1 al 14. Durante varias semanas después del diagnóstico, repasaba la lista todas las mañanas, empezando por la prioridad 1, para comprobar si mis planes para el día reflejaban mis prioridades. Algunos días tenía citas médicas a las que asistir o que concertar, o ejercicios de fisioterapia para volver a andar correctamente. Otros días, me tocaba investigar tipos de tratamiento, o ver una película que me ayudara a relajarme.

Todavía hay momentos en los que pienso que es probable que tenga una vida más corta a causa del cáncer, pero al centrarme durante ese plazo más corto en aquellos aspectos que me ayudan a sentirme mejor o ser más feliz, me veo más capaz de afrontar mi vida diaria sin derrumbarme constantemente con pensamientos negativos.